Adviento tiempo de espera

Navidad, Adviento Y SUS SIGNOS

Conoce tu fe Católica

Por qué hacemos lo que hacemos? Es importante en esta época de la Iglesia, conocer el profundo sentido y la razón por la que obramos, no solo para una mejor vivencia de nuestra fe, sino también para resolver las dudas a aquellos que insistentemente se empeñan en cuestionar la fe cristiana de 2000 años, la santa fe Católica y Apostólica.

La Iglesia propone, como el antiguo pueblo de Dios, fiestas que conmemoran los más grandes momentos y eventos de la vida de fe, no solo por su excelsa importancia para la Iglesia sino también como importante y profunda catequesis, para propios y extraños. Las celebraciones de Adviento y Navidad, son la puesta al día y recordación de estos magnos eventos que rodean la primera venida de Cristo, motivo de nuestra alegría y gozo.

El pueblo antiguo de Dios (hebreos), en iniciativa propia, celebraba todo acontecimiento glorioso en el que Dios se mostrara favorable para el pueblo y esto resultaba agradable a los ojos de Dios. Dirán algunos, «ellos celebraban porque la escritura lo dice» y en esto erran, pues escapan de ver que en muchos casos primero el pueblo celebraba y la escritura lo retrataría después,    haciendo de  actitudes de hombres palabra de Dios aceptable y loable para la posteridad. Hay una cultura moderna «cristiana» que ve la biblia como «libro de instrucción» y la proclama como tal, pero escapa comúnmente de ver y entender que antes de la escritura hubo hombres que primero vieron antes de escribir. Por esto es que, de manera equivocada desprecian la tradición cristiana, tesoro exclusivo de la Iglesia Católica.

Adviento: 

Es época de preparación. De celebración por la venida al mundo de la única realidad tangible. Es una foma de vigilia, que nos llama por segunda vez en el año (después de la pascua) de volver al estilo de vida cristiano posiblemente enfriado durante el año.

La fiesta de Navidad: No habiendo una certeza de la fecha exacta del nacimiento de Jesús, la Navidad se propone en época coincidente con la fiesta judía del Hannukah celebrada por ellos también en la actualidad (en el mes de Diciembre) y que fue celebrada también por el mismo Jesús (Juan 10,22-23).

La institución de esta fiesta NO APARECE, en las biblias protestantes, pues está retratada en los libros de 1 y 2 Macabeos, sacados de las mismas a partir del Siglo 

XVI de la mano de Martín Lutero quien no 

obstante  su marcado antisemitismo, decide acogerse al canon escritural judío del Antiguo Testamento. Tal fiesta judía, conme-mora la purificación y la restitución del verdadero culto en el templo, profanado por los enemigos de Israel dos siglos antes de la venida de Cristo.

El propósito de transpolar esta fiesta para 

la cristiandad aunque con un nuevo signifi

cado aparece evidente, pues se decide tomar una fecha para conmemorar el nacimiento de Jesucristo, el nuevo templo del ahora nuevo y único culto agradable a Dios. Para conflicto mental de muchos satanizadores de las tradiciones (sabios privados del conocimiento dado solo a los humildes), coincidiría esta festividad también con la celebración antigua de las fiestas saturnales en el Imperio Romano, para lo cual resulta favorable también el instaurar una celebración de peso para imponerse sobre las fiestas en honor a los dioses paganos.

 Esto otorga para esta nueva modalidad de «intelectuales» cristianos y su carga de supersticiones, una razón para no celebrar la navidad, bajo la idea de una presunta fiesta pagana enmascarada, como si el nombre que se proclamara en ese día no fuera el del Señor y como si tal día tuviera algún «peso espiritual reservado al demonio», siendo incapaces de sobrepasar sus pervertidas ideas para reconocer que todos los días del año pertenecen y son aptos para conmemorar al único Dios, robándole por superstición un día de culto.

Los signos propios usados: 

El Pesebre o Pequeño Belén: 

Es la dramatización de los eventos magníficos sucedidos en torno al nacimiento de Jesús.