Entre las devociones con que el pueblo cristiano honra a la Virgen María sobresale el Santo Rosario; esta es la principal de las devociones marianas, pero es mucho más que eso, como recordaba el Papa Juan Pablo II: «El Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología. En la sobriedad de sus partes, concentra en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio» (Carta Apostólica. Rosarium Virginis Mariae).

Es bien sabido que el rosario representa las rosas, a modo de oración que son ofrecidas a la Virgen María, en sus distintas etapas de la vida a modo de misterios para meditar… Durante la vida pública es cuando el misterio de Cristo se manifiesta de manera especial como misterio de luz: “Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo” (Jn. 9, 5).

Aprovechemos la cercanía del mes de octubre, que la iglesia católica dedica al Santo Rosario para conocer esta hermosa devoción y aprender a practicarla.

8 datos para conocer el Santo Rosario

  • Sus misterios y sus oraciones están tomados de textos bíblicos.
  • Es un resumen del Nuevo testamento.
  • En él se ora con los labios, se medita con la mente y se ama con el corazón.
  • Los momentos culminantes de la historia de la salvación están representados en los misterios del rosario.
  • Se reconoce a Santo Domingo como el «fundador» del Rosario.
    Hace siglos se representa a Santo Domingo recibiendo el Rosario de manos de Santa María Virgen.
  • Para la Orden de Santo Domingo el Santo Rosario es una plegaria que late al ritmo de su carisma definido como «contemplar y dar a los demás el fruto de la contemplación» [cf. Summa Theologim, II-II, q. 188, a. 6, c.].
  • La propagación del Santo Rosario a través de los siglos se la debemos a la Orden de Predicadores.