El viaje del Papa Francisco a Irak traerá esperanza a oriente, indicó cardenal

Aciprensa. El Patriarca Caldeo, Cardenal Louis Raphael Sako, señaló que la Iglesia en Irak recibe con alegría la noticia del próximo viaje del Papa Francisco a este país árabe, una visita que traerá esperanza a los cristianos en Oriente.Este lunes 7 de diciembre, el director de la oficina de prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, informó que el Papa Francisco realizará un viaje apostólico a Irak del 5 al 8 de marzo de 2021, el primer viaje del Pontífice desde el inicio de la pandemia de coronavirus.

El Cardenal Sako señaló que la visita del Santo Padre significa apoyo y esperanza en una situación mejor para los cristianos de Oriente, “que durante algún tiempo ha vivido en la incertidumbre, el miedo”.

En una entrevista a Radio Vaticana, el Purpurado resaltó que la Iglesia recibe con alegría esta “visita largamente deseada del Papa Francisco”, que renovará la esperanza de “una tierra tan probada por la guerra, la privación, la destrucción, ahora madura en una factibilidad concreta”.

El Cardenal Sako indicó que “hay voluntad por parte del gobierno” en el apoyo con el tema de la seguridad durante la visita papal.

 “Esta visita es una peregrinación en la que hay un mensaje de fraternidad humana. Esta visita es un momento fuerte para que ella anuncie la verdad. Es un acto muy valiente, especialmente en este momento”, agregó.

 “El presidente de la República se reunió con el Pontífice y lo invitó. También envié una carta. El Papa había soñado durante mucho tiempo con visitar la tierra de Abraham. Ahora espero que todo sea positivo para esta visita”, añadió.

Finalmente, el Purpurado indicó que la fuente de la fortaleza de los cristianos en todo el Medio Oriente es la fe y no tienen “otro medio de defendernos que la oración y la esperanza”.

Una minoría católica en dificultades

“Somos una minoría en dificultades, hemos sufrido mucho durante los últimos veinte años en Irak. El Papa traerá una palabra profética para levantar el ánimo de todos y abrir los ojos de los ciudadanos iraquíes, pero también de los países vecinos, traerá un nuevo horizonte, de hermandad, de respeto, de convivencia armoniosa”, concluyó.

Durante su estadía en el país árabe, el Santo Padre visitará la capital, Bagdad, la llanura de Ur, vinculada a la memoria de Abraham, y las ciudades de Erbil, Mosul y Qaraqosh, en la llanura de Nínive.

Precisamente, la región de la llanura de Nínive fue la más castigada por los terroristas. Antes de la guerra esta zona acogía a muchas comunidades cristianas, cuya presencia se remonta a los orígenes del cristianismo.

Sin embargo, con la invasión a mediados de 2014 por parte de los terroristas del Estado Islámico, muchos cristianos huyeron de Mosul, Qaraqosh y otros pueblos y aldeas de los alrededores, y se refugiaron en el Kurdistán iraquí, al norte de la llanura.

La capital del Kurdistán iraquí, Erbil, se convirtió entonces en un signo del exilio y la resistencia cristiana y de otras minorías religiosas, como los yazidíes, y los musulmanes contrarios al Estado Islámico.

Con la derrota militar del Estado Islámico en 2017, comenzó un lento retorno de los cristianos a sus hogares.