Liberando, para ser libres

Por, Sandra E. Rivera

«Las personas son tan hermosas como las puestas de sol, si se les permite que lo sean. En realidad, puede que la razón por la que apreciamos verdaderamente una puesta de sol, es porque no podemos controlarla.» (Carl Rogers)

Cuánto cuesta dejar ir, pequeñas cosas, que nos atan en la vida, que no nos quitan la paz interior, sino empezamos aprender a ir dejando esas mi nimiedades en la vida, no podremos sostenernos en las pérdidas grandes, la vida, tiene una constante enseñanza de pérdidas, pequeñas muertes, pequeños duelos, que nos van preparando para ese adiós  final de aquellos que amamos, sin embargo, no aprendemos las lecciones, y nos vamos sumiendo a esos apegos cotidianos, desde la rutina de ser esclavos del celular, al levantarnos.

En proverbios 19, 21 nos dice: «El hombre forja muchos proyectos, pero se realizará lo que Yavé decidió» 

Si tan solo nos dejáramos guiar, por este proverbio, y entender que no tenemos el control de las cosas, dejaríamos de aferrarnos a  lo que no, nos lleva a ninguna parte, más que al sufrimiento, al no tener ese control absoluto en la vida, nos hace vulnerables al dolor, pero si comprendemos que todo tiene un curso natural, con el que no podemos pelearnos,  el sufrimiento, sería un poco más llevadero.

No es adoptar una posición de conformismo, y pensar que no debemos luchar, porque todo esta trazado, porque hay muchas cosas que nosotros vamos tejiendo de acuerdo a la manera que vamos llevando nuestro modo de vivir, por ejemplo, una adolescente que resulta con un embarazo no planeado, no quiere decir, que eso ya estaba destinado, ella tomo la decisión en el momento equivocado, apegándose a una promesa, o a un sentimiento que la llevó deliberadamente a cometer un error en su vida, y que lo llevarápor todo lo que le reste la vida, si decide continuar con el embarazo, o toma la decisión errónea de terminar con la vida de ese bebé.

¿Pero que nos lleva a cometer error tras error en la vida?, a confiarnos en que tenemos el control de ella, por ejemplo un joven que por curiosidad se mete en el mundo de las drogas, eso le costaráun gran sufrimiento, hasta el día que decida en quitar ese apego aquello que lo destruye.

Carl Rogers, en su pensamiento, nos dice que realmente nos extasiamos con una puesta de sol, porque no tenemos el control de ella, es un evento, libre, con tiempo determinado en el que no podemos por ningún motivo, detenerlo, más que en la memoria. ¡Y como se disfruta!.

De ésta manera, esa puesta de sol, nos enseña, que todo en la vida es pasajero, que aunque nos aferremos a las cosas, o personas, en algún momento las perderemos, porque se van, porque se deterioran, o simplemente porque nos vamos.

Después de la resurrección de Jesús, antes de pentecostés, el le dice a sus discípulos que tiene que marcharse porque vendrá el espíritu santo para que siempre nos ayude. ¿Que mensaje nos da el Señor, en estas palabras, después de dejar ir, de liberarse de grandes sentimientos, vendrá esa gran libertad, la sabiduría, el discernimiento, la ciencia, la gracia entera.

Vale la pena trabajar en ir superando esos pequeños estados de muertes diaria, e ir superándolas intercambiándolas con alegría y esperanza, porque nuestra vida, tiene un propósito definido, que es la vida eterna, y ese debe ser nuestro real objetivo para ir dejando todo aquello que nos va alejando de esa gran verdad, del gozo, que sentiremos, al estar en la presencia de Dios, sin nada que nos ate a un mundo complejo, con tanto odio, envidia, egotismo, que son productos, de esos  dioses falsos que nos creamos, el dios del apego.

y a como lo cita el poeta romano Juvenal:  «Si no cortas tus ataduras durante la vida, ¿Qué esperanza de liberación tendrás durante la muerte?» 

¡Cuánta verdad!, como vamos a irnos con esa alegría para un encuentro con nuestro creador, si queremos ser inmortales, sabiendo que la vida terrenal es un constante sufrimiento, y la que nos espera es la esperanza, la calma, el amor, la verdadera libertad.