Una bella y verdadera historia de amor

Pbro. José Martínez Colín

  • Para saber

El 13 de enero del 2012 sucedió una gran tragedia al accidentarse el crucero italiano Costa Concordia en el mar Mediterráneo. El barco chocó contra un arrecife, encalló y se hundió parcialmente. Se requirió evacuar a más de cuatro mil personas.

Desgraciadamente murieron al menos 17 personas, pues más de veinte seguían desaparecidas. Más de 60 personas resultaron heridas. Las investigaciones llevan a sospechar que se debió a varias negligencias al navegar más cerca de la orilla que lo permitido.

Frente a algunos hechos vergonzosos, como la imprudencia del capitán poniendo en peligro las vidas de los pasajeros y queriendo ser de los primeros en abandonarlo, nos encontramos, por otra parte, hechos heroicos como el de un pasajero llamado Francis Servel. A continuación relato su historia.

2) Para pensar

Un matrimonio francés formado por Francis y su esposa Nicole son los protagonistas de una bella historia de amor. Constituían una pareja felizmente casada, Francis Servel, de setenta y dos años, y su esposa Nicole, de sesenta y un años. Cumplían 40 años de casados y sus hijos, Edwige y Eric, decidieron darles un regalo de bodas: un viaje en un lujoso crucero.

Parece ser que producida la colisión que provocó el vuelco del gigantesco trasatlántico, la pareja, dejó pasar por delante en las embarcaciones de salvamento a todos las personas más jóvenes que ellos. Pero al final ya no había barcas para ponerse a salvo. La única solución era saltar al agua para salvar la vida. Pero por alguna circunstancia desgraciada, no había chalecos salvavidas para todos y solo lo tenía el marido. Francis no dudó un momento en quitárselo y entregárselo a su esposa, que no sabía nadar. Solo le dijo: “Cariño, ve y nada derecho, yo veré por mi”. Y se tiró al agua para que ella no pudiera negarse a utilizarlo. Desde el agua la animó a saltar.

Fueron las últimas palabras que oyó a su esposo.

Tras luchar una hora contra el frío mar, ella, provista del equipo de salvamento, consiguió alcanzar la costa y salvarse. Él, en cambio, a pesar de pertenecer a una extensa familia de marinos, no pudo contra el frío y el agua, pues padecía un mal de espalda que probablemente le impidió vencer y murió en el mar. Nicole declaró:

“Le debo mi vida a mi esposo”.

3) Para vivir

Una bella historia de amor en donde una pareja que permanece unida toda una vida, que celebra con todo el amor tantos años de matrimonio, con un par de hijos y varios nietos, finalmente uno da la vida para salvar al otro.

Un ejemplo que manifiesta que el verdadero amor no solo es fruto de un momento de pasión, sino que es capaz de dar todo por el otro, hasta la vida misma, como lo ha hecho Francis, después de toda una vida de madurar, crecer, y como el mejor vino, reposar y envejecer.

La historia del hombre que ha dado la vida por su esposa, después de una vida entera de amor, ha de servirnos a todos, especialmente a los matrimonios, a reflexionar sobre nuestra entrega a los demás.