Los tres consejos del Papa

Por: José Martínez Colín

  • Para saber

A las doce del día de este quinto Domingo de Cuaresma, para el rezo del Ángelus, a pesar de la lluvia en Roma, miles las personas acudieron hasta la Plaza de San Pedro para escuchar al Santo Padre.

El Papa ofreció tres consejos para aquellos que “quieren ver a Jesús”, los que “buscan el rostro de Dios”, a quienes recibieron una catequesis de pequeños y después no profundizaron más y a muchos que no han encontrado todavía a Jesús personalmente.

Estos consejos son: “el Evangelio, el Crucifijo y el testimonio de nuestra fe, pobre, pero sincera”.

Primero el Evangelio. En él podemos encontrar a Jesús, escucharlo, conocerlo. Segundo, el Crucifijo que es signo del amor de Jesús que se ha dado a sí mismo por nosotros. Y tercero, una fe que se traduce en gestos simples de caridad fraterna.

 

  • Para pensar

Hoy en día podemos ver hecho vida los tres consejos del Papa Francisco en muchas personas. Hace días, el 15 de marzo, sucedió una tragedia en Pakistán cuando algunos musulmanes con explosivos atacaron una iglesia católica y otra protestante, causando al menos 17 muertos y 80 heridos.

Sin embargo, la tragedia no fue mayor gracias al sacrificio de Akash Bashir, un joven salesiano de 19 años que se lanzó contra el atacante para evitar que murieran los fieles de su parroquia. Akash, que se desempeñaba como guardia de seguridad, advirtió la carga de explosivos y frenó al atacante cerca de la puerta de la iglesia, para segundos después, al ver que sus intentos por disuadirlo eran en vano, lo abrazó y puso su cuerpo como escudo en el momento que el terrorista suicida hizo estallar el artefacto, evitando que el número de víctimas fuera mayor, como pretendían los terroristas.

Ante estos enormes males, se nos presentan grandes y heroicos hechos. Los tres consejos del Papa fueron vividos con radicalidad por este joven Akash: Del Evangelio tomó el ejemplo de Jesucristo de dar la vida, y el Crucifijo fue el modelo para sacrificarse. Cumpliéndose el tercer consejo del Papa, al dar el máximo testimonio de su fe con su propia vida.

 

  • Para vivir

El caso de Akash fue heroico. Seguramente fue el culmen de una vida entregada y llena de muchos actos de caridad que tal vez pasaron desapercibidos por los demás, pero que lo fueron preparando para saber responder en ese momento.

Son casos edificantes que nos enseñan, en nuestra vida cotidiana, a saber también darnos por los demás. No será lo común dar el testimonio de nuestra fe “perdiendo” la vida, pero sí habrá que estar dándola diariamente con actos ordinarios, “desapercibidos”, pero hechos por amor a Dios.

Será la manera mostrar a Jesús a todos aquellos que desean verlo. Porque como dice el Papa Francisco: El deseo de “querer ver a Jesús” expresa algo universal, revela un deseo que atraviesa las épocas y las culturas, un deseo presente en el corazón de muchas personas que han escuchado hablar de Cristo, pero no lo han encontrado todavía.

Y serán los cristianos con el ejemplo de su vida y de su palabra como muchos logren conocer el rostro de Cristo y decidan también seguirle.